Consejos prácticos 2018-11-12T11:54:27+00:00

Al conducir

¿Qué importancia tiene una visión perfecta en carretera? “Al volante, la vista es la vida”.

Hoy el 90% de las decisiones y de las actividades necesarias para la conducción de un vehículo dependen de una óptima salud visual.

La visión del ser humano está perfectamente adaptada al movimiento; cuando andamos o corremos nuestros ojos pueden percibir el entorno de manera clara y eficaz gracias a esta visión dinámica; sin embargo, con la aparición del automóvil, la visión dinámica se ve obligada a adaptarse a un entorno que cambia rápidamente como consecuencia de la elevada velocidad. Si a esta particularidad añadimos la presencia de un problema visual no compensado, las consecuencias pueden ser desastrosas.

Si voy a conducir, ¿qué consejos debo seguir para evitar un posible accidente? Antes deponernos en carretera, debemos pensar en nuestra seguridad, y además de hacer una revisión completa a nuestro automóvil, es muy conveniente que los ópticos-optometristas u oftalmólogos examinen nuestra salud visual.

Tanto la fatiga como el alcohol, la velocidad, la falta de reflejos o las condiciones atmosféricas pueden provocar una disminución de la visibilidad.

– Aprender a ver de noche. La noche elimina gran parte de los contrastes, incluso para quien tiene una visión normal. La agudeza visual en visión nocturna se reduce en un 70%.

– Aprender a ver de lejos mientras se circula con rapidez. Es preciso detectar los obstáculos desde lo bastante lejos como para poder detenerse antes de llegar a ellos. Pasan de uno a dos segundos entre la percepción visual de un peligro y nuestra reacción.

– Aprender a ver los obstáculos o riesgos cercanos a nuestro vehículo. Es preciso tener una buena agudeza visual, tanto de lejos como de cerca, con el objetivo de que se pueda efectuar una reacción rápida y calculada de frenado o de desvío.

– Aprender a ver las zonas laterales. Mientras se observa la zona delantera, es la visión periférica la que nos informa sobre lo que ocurre a los lados. Es necesario, entrenar nuestro campo visual para percibir al mismo tiempo todo movimiento o todo suceso que se produzca en el conjunto de nuestro ámbito de influencia mientras conducimos.

– Aprender a ver “rápido” mientras circulamos a gran velocidad. Percibir y comprender instantáneamente todo suceso que acontece en el conjunto del campo visual. Mirar rápidamente: de lo más lejano a lo más próximo, en diferentes direcciones, sin que se deje escapar nada.

Ante el ordenador

El uso de ordenadores, ¿afecta a la visión? ¿Sabías que las personas que trabajan con ordenadores ejecutan cada día entre 12.000 y 35.000 movimientos de cabeza y ojos, sus pupilas reaccionan entre 5.000 y 17.000 veces, y llevan a cabo entre 25.000 y 30.000 pulsaciones en el teclado? Según los expertos, el uso excesivo del ordenador puede provocar el denominado síndrome Visual Informático, molestias relacionadas sobre todo con la visión, los músculos verticales, muñecas, estrés e irritabilidad.

Estas anomalías son en la mayoría de las ocasiones subsanables y transitorias. El ordenador no suele causar estos problemas: el origen de los mismos se encuentra en un abuso o mal uso del aparato.

Soy un usuario habitual de ordenadores. ¿Qué debo hacer para evitar los síntomas del Síndrome Visual Informático? Al trabajar con pantallas de forma prolongada y habitual, algunas deficiencias oculares sin importancia se pueden convertir en lesiones más o menos graves. Por ello, la primera recomendación a la hora de trabajar con ordenadores es someterse a una revisión optométrica y oftalmológica.

Además, te damos los siguientes consejos de ergonomía visual:

– Ubicación: Sitúa la pantalla a una distancia entre 50 y 60 cms. La parte superior de la pantalla debe estar a una altura similar a la de los ojos, o ligeramente más baja. Ha de colocarse perpendicularmente a las ventanas: nunca enfrente o de espaldas a ellas, para evitar deslumbramientos o reflejos.

– Pantalla: Debe ser orientable a voluntad y regulable en cuanto a brillo y contraste. Los botones deben ser fácilmente accesibles. Debe estar siempre limpia: los campos electrostáticos atraen polvo, lo que puede afectar a las vías respiratorias e irritar los ojos.

– Caracteres: Tienen que estar bien definidos, con buen nivel de contraste, tamaño suficiente y espacio adecuado entre los renglones. Trabajar con texto negro sobre fondo blanco. Debes procurar no abusar de los colores.

– Colores: Los colores han de ser claros y mates. Así se evitan reflejos.

– Imagen: Ha de ser estable, sin destellos, reflejos, centellos ni reverberaciones.

– Atril: Es conveniente usar un atril, colocando los documentos a una distancia equivalente a la de la pantalla, y a su misma altura. De esta forma no se baja y se sube constantemente la cabeza para mirar, y se reduce la fatiga visual.

Ante el sol

El sol es una fuente inestimable de energía y también de salud.

Sin embargo, existen varios tipos de radiación solar: visible, infrarroja y ultravioleta. Esta última tiene un pequeño componente de riesgo (la UVB) si se extralimitan las exposiciones o no se protegen de forma adecuada las zonas corporales más sensibles a sus efectos negativos: piel y ojos.

Aunque la mayoría de las radiaciones solares son eficazmente filtradas por los ojos, la exposición crónica a las mismas o, a una alta y selectiva cantidad de ellas en un corto espacio de tiempo, puede dar lugar a graves problemas oculares.

Sobre todo los habitantes de lugares costeros o montañosos, sufre un mayor riesgo de padecer alteraciones oculares severas, como inflamaciones agudas de la conjuntiva (conjuntivitis) y la córnea (queratitis), aparición de procesos degenerativos en la superficie ocular (pinguécula y pterigion), cataratas, retinopatías e incluso lesiones cutáneas que pueden desarrollar un cáncer en la piel de los párpados.

¿Qué lentes de gafas de sol son las más idóneas en cada caso? Es fundamental la utilización de lentes con filtros especiales que respondan como mínimo a: impedir que lleguen al ojo las radiaciones dañinas, como el infrarrojo y el ultravioleta, y reducir la intensidad de las radiaciones visibles para evitar el deslumbramiento y proporcionar una visión nítida y confortable.

¿Qué consejos debo seguir para prevenir problemas oculares relacionados con la radiación solar?

– Siempre hay que utilizar gafas de protección solar de calidad que filtren las radiaciones nocivas. En los establecimientos sanitarios de óptica se encuentran las lentes adecuadas a cada necesidad. El uso de gafas de sol homologadas disminuye en un 20% los problemas oculares relacionados con el sol, cuyas lesiones son irreversibles en la mayoría de los casos.

– Hay que tener mucha precaución con las exposiciones solares prolongadas al sol, sobre todo niños, jóvenes menores de 16 años, deportistas y personas mayores.

– Algunos instrumentos utilizados en determinadas profesiones, como por ejemplo soldador, plomero, fontanero o mecánico, pueden aportar niveles de radiación lumínica superiores a los aceptados, por lo que también debe hacerse extensiva la protección ocular a sus correspondientes ambientes laborales.

– Las gafas de sol no están previstas para proteger los ojos durante la observación directa a los eclipses solares, ni para broncearse con rayos UVA.

– No importa demasiado el color de las lentes, aunque es aconsejable el gris por ser el más neutro (el que menos modifica las tonalidades).

– No conviene usar las gafas de sol de manera continuada, sino sólo durante las horas de fuerte insolación.

– En los establecimientos sanitarios de óptica se pueden recibir todas las garantías del fabricante de la gafa de sol, la especificación técnica de la lente y el asesoramiento de su óptico-optometrista.

– Hay que prestar atención a la marca “CE” como estándar mínimo de calidad. Deben cumplir los requisitos europeos sobre Gafas de Sol (EN 1836:1997). Hay que exigir que la gafa de sol tenga especificado el nº de categoría de filtro. Va de 0 a 4, en función de su capacidad de absorción de la luz. Hay que exigir que las lentes tengan filtros para la radiación UVA (con garantía demostrable).

En el colegio

¿Por qué es importante una visión perfecta en la etapa escolar? El 80% de todas nuestras percepciones nos llegan a través de nuestros ojos, por lo que es fundamental que los niños, que se encuentran en la etapa más importante de sus vidas en lo que se refiere a la adquisición de conocimientos, vean correctamente. Los ópticos-optometristas recomiendan siempre a los padres que realicen al menos una revisión anual de la visión de sus hijos, y que estén atentos a posibles signos y síntomas identificativos como escozor, lagrimeo, dolores de cabeza, conducta negativa en la escuela o una mala postura del cuerpo o cabeza.

El Colegio Nacional de Ópticos-optometristas de España advierte que uno de cada cuatro niños en edad escolar sufre algún problema de visión sin diagnosticar, y que alrededor del 30% del fracaso escolar está relacionado con anomalías visuales. Para algunos de estos niños, como aquellos que tienen ambliopía, u “ojo vago”, el descubrimiento y tratamiento precoz antes de la edad escolar es de gran importancia.

¿Cómo podemos los padres y profesores detectar un posible problema visual en los escolares? Obviamente, observando y evaluando las actitudes y comportamientos de los niños. Si el niño presenta alguno de los síntomas reflejados a continuación, es posible que tenga problemas de rendimiento visual.

  • ¿Se le puede calificar como inteligente pero vago?
  • Baja comprensión de lectura para su edad.
  • Escasa atención en las tareas visuales.
  • Tamaño de letra irregular e inconstante.
  • ¿Es muy aficionado a la lectura?
  • Mala relación esfuerzos/resultados.
  • Salto de reglón al leer.
  • Movimiento de la cabeza al leer.
  • Tuerce la cabeza al leer.
  • Se pierde entre líneas.
  • Picor, escozor, lagrimeo.
  • Mezcla sílabas al leer.
  • Visión borrosa.
  • Posturas forzadas.
  • Dolores de cabeza.
  • Se tuerce al escribir.
  • Se acerca al libro.
  • Se sale al colorear.
  • Se distrae fácilmente.
  • Desvía un ojo.
  • Le molesta el sol.
  • Ve mal de lejos.
  • Falta de comprensión.
  • Parpadeo frecuente.
  • Visión doble.
  • Omite palabras.

Resolver el bajo rendimiento escolar pasa por la concienciación de los padres, profesores y especialistas en la importancia de una detección precoz. También son importantes un buen diseño de las aulas, atendiendo a consejos prácticos sobre ergonomía visual, y la visita de los niños de forma periódica al óptico-optometrista u oftalmólogo.

Fuente: Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas